Las vísperas de los encuentros de las 20 mayores economías del mundo, la ONU con clamó los líderes de esos países a adherir a un acuerdo global para invertir de verdad en programas ambientales, que pueden ayudar a levantar la economía en el planeta. El Greenpeace está presionando el G20, también, en la misma línea, así como otras ONGs ambientalistas. Al contrario de lo que dice el cambia-chaquetas Patrick Moore, el ambientalismo no es pautado por el miedo, pero, por cambios de paradigma. La industria y los gobiernos han sido incapaces de, ahora, con la crisis golpeando a la puerta, parece que van, finalmente, despertar para la realidad.
Con la derrocada de Bush Jr. y su pandilla neocon, la posibilidad de un acuerdo amplio para enfrentar los cambios climáticos son enormes. Barak Obama tiene fuerza para tal y ya dijo que pretende reestructurar la matriz energética americana. Y como sabemos, para donde van los EEUU, el mundo va detrás. Hasta la biblia de la industria energética, el World Energy Outlook, sigue en esta línea. La economía verde está a punto de tornarse mainstream. ¡Que no tarde!
Y por hablar en energía, uno de los nombres más fuertes para asumir el comando de esa área en la gestión Obama es nadie menos que Arnold Schwarzenegger! El gobernador de California, lleva ventaja sobre los nombres como Al Gore, porque no se quedó solamente en el discurso, fue hasta allí y hizo mucho por la adopción de energías renovables en su estado, combatiendo la emisión de CO2 de forma incisiva. Y mira que el Gore está con un proyecto un tanto audaz, de cambiar radicalmente la forma como los americanos producen y consumen energía en el país. Por sus planes (que están todos en el site Repower America), los EEUU estarían a producir 100% de energía por medio de fuentes renovables ¡en 10 años! No es poco… Pero el trabajo de Schwazzie en California es de joder, confiere aquí.
Ahora, que situación, ¿verdad? ¿Poner el destino del planeta en las manos justo del Exterminador del Futuro?
Lee el post original en portugues (blog O Escriba): New Deal ecológico nas mãos do Exterminador do Futuro?

