

Mi huerta en la nueva baranda de apartamento finalmente reaccionó al cambio. Ya recogimos algunas hortalizas, como el berro de las fotos, que se transformaron en deliciosa ensalada disputada por mí y por la Princesita.
Mi hija trajo de la feria un poco de cebollino y me arriesgué a sembrar las raíces. ¿No es que me salió bien? Pronto tendremos cebollino verde fresquito. Cuando estén mayores, pongo las fotos.
Ahora, con la jubilación en uno de mis trabajos, me voy a dedicar un poquito más a mi huerta que ha estado abandonada. Pero, ella ni depende de mí para brotar. Crece hasta cuando me olvido de regarla. Prometo que le prestaré más atención.
Imagen: Berro del huerto de apartamento

