El fotógrafo John Novis, de Greenpeace Internacional, pasó semanas conviviendo con la población de la provincia Yunnan, en China, y registró brillantemente el modo de vida de agricultores que tienen sus vidas íntimamente relacionadas al cultivo del arroz. En las plantaciones que cubren vastas extensiones de tierra, garantizando el sustento de miles de personas, John pudo verificar una rica cultura tradicional, que lamentablemente está amenazada por grandes corporaciones que quieren tomar el control de la producción del arroz.
Si su inglés está en día, vea el slide show aquí con la narración del propio John, que además de tener una bellísima banda sonora, que nos permite entender los detalles, es ese un bello homenaje a los agricultores – de China y de todo el mundo.
Por hablar en alimentación, interesante el reportaje publicado esta semana en el New York Times sobre como la industria de alimentos induce a los consumidores a comer cosas inclusive contra su voluntad. Según estudios del Dr. David Kesler, ex-encargado de Food and Drug Administration (FDA, siglas en inglés) – poderosa institución americana que regula medicamentos y alimentos – y autor del libro “The End of Overeating: Taking Control of the Insatiable American Appetite” (El fin de la comelanza: controlando el insaciable apetito americano – traducción libre), la industria de alimentos actúa más o menos como la industria de cigarros.
Según el Dr. Kesler, al combinar grasas, azúcar y sal de varias formas, los fabricantes de alimentos consiguieron alcanzar el sistema de recompensa de nuestro cerebro, creando un feedback que estimula nuestro deseo de comer y no deja cada vez más con más ganas, hasta cuando ya estamos llenos.
En el libro, el Dr. Kesler admite: “Yo no estaría tan interesado en el asunto de por qué no resistimos a la comida si yo mismo no sufriera con eso. Yo perdí y gané peso varias veces. Tengo trajes de todos los tamaños.”
La industria de alimentos es tema también de un documental que viene dando de que hablar en los Estados Unidos. Food Inc. Pone en jaque muchos de los procedimientos de los fabricantes, más o menos en la línea de otras películas como Súper Size Me y Fast Food Nation, abarcando no sólo cuestiones de salud o alimentarias, sino también éticas, ambientales y políticas. Verifique aquí el trailer de Food Inc.
Es aquella vieja historia: para alimentarse bien, hay que estar bien informado.

