La querida Cíntia Costa, hizo un post sobre su huerta de apartamento y citó mi proyecto de mini huerta en el balcón de mi apartamento. Sólo entonces me di cuenta de que la pobrecita parecía más una floresta abandonada. Sentí vergüenza y hoy, bien temprano, hice una limpieza en los canteros:
Primero tuve que retirar la hierba (sí, había mucha…) y los gajitos secos. Removí la tierra y saqué las plantas sobrevivientes para resembrarlas en otra jardinera y en otra maceta. En el fondo puse una capa de gravilla, para evitar que la tierra se encharque. Le puse más tierra abonada y sembré de nuevo las plantas. Las regué hasta que quedaran bien húmedas, sin exagerar.
Espero que dentro de algunos días las sazones vuelvan a dar el aire de su gracia, pues, con tanta hierba, se sofocaron. Solo el tomatero resistió bravamente y dejó que un tomatico brotara. Sólo no tuvo tiempo de crecer más porque la Princesita lo recogió de la hora.
Dejé algunos canteros vacíos para que reciban las semillas de salsa, culantro, cebollino, hierba buena, berro y otras hierbas. Ya hay una planta de boldo, sembrada por la señora que limpia, en el otro extremo del balcón.
De esta vez voy a cumplir la promesa que hice en abril de cuidar mejor de mi huerta.




