Artículo de Rogério Cezar de Cerqueira Leite, profesor emérito de la Unicamp (Universidad de Campinas) y presidente del Consejo de Administración de la ABTLuS (Asociación Brasilera de Tecnología de Luz Sincrotrón), publicado en este viernes en la Folha de S. Paulo. El tío fue increíble!
Fue en la década de 1960 que la energía nuclear surgió como glorificada promesa de energía barata, inagotable, segura e limpia. El primer ocaso de la energía nuclear ocurrió después de los accidentes de “Three Miles Island” (EUA) y “Tchernobil” (Ucrânia) y subsecuentes discusiones sobre seguridad y residuo nuclear.
Esas fueron las observaciones que provocaron la revisión de la opción nuclear.
Aunque, los verdaderos motivos para su rechazo fueron de orden económica. Tanto los cuestos del potencial (MW instalado) como el de la energía (MWh) se mostraron entre é y cuatro veces más elevados que aquellos inicialmente esperados. Pues bueno, es verdad que las condiciones externas cambiaron, lo que justifica un reexamen de la opción nuclear.
Las consecuencias catastróficas, muy evidentes, del calentamiento global y el aumento de los precios de combustibles fósiles serían, seguro, suficientes para justificar una reevaluación.
Como consecuencia, a pesar de no haber la necesidad de una contribución térmica elevada, el Brasil pasó delante de países industrializados, cuando lanzó un ambicioso, para no decir megalomaníaco, programa de usinas nucleares.
Embasado en los datos de 60 mil MW e inversión de R$360 billones, lo que corresponde a un precio de U$3.500 por kW (suponiendo US$1 = R$1,7), mas allá de las tres usinas de Angra y otras cuatro ya programadas. De las 17 compañías americanas de generación con planes para adicionar usinas nucleares, solamente una – o tal vez dos – deberá ser comisionada hasta 2015. Esa era la fecha final para muchas de las referidas compañías.
La conclusión viene del informe de Moody’s Investor Service, que calculó un valor entre US$5.000 y US$6.000 para el kW núcleo eléctrico en 2007. En el caso concreto del único contracto cerrado, Florida Power, para la Usina Turkey Point, el kW deberá quedar en US$ 8.000, “en caso de que no haya nuevos aumentos de costos, material, forja, equipos y mano de obra”.
La discrepancia entre los dados de costos en EEUU y en Brasil son flagrantes. Como el sector nuclear brasileño nunca comete errores, podemos concluir que las empresas americanas no saben hacer un buen negocio. Tuviesen contractado la Eletronuclear, el precio del kW saldría por menos de la mitad. Hace sólo dos años, la industria nuclear hablaba en US$2.000 el kW. Como se ve, la historia se repite.
De repente porque no son pocos los analistas que prevén el “segundo ocaso de la energía nuclear”. En cambio, la comparación pertinente para el Brasil, sólo puede ser con la hidroelectricidad, y el parámetro adecuado no más es el precio del kW, pero el del kWh, pues hay una gran disparidad entre los factores de uso (utilización, etc…) de cada tecnología (porcentual del tiempo en que la usina está en operación).
Tomando el factor de uso más optimista posible (87% mencionado para Angra 3, pero inalcanzable en cualquier parque nuclear del mundo, incluso en el de Angra), el MWh nuclear costaría, hoy, R$180, de acuerdo con los cálculos irretocables de J. Carvalho (los datos básicos son aquellos fornecidos por Eletronuclear). Utilizando la misma regla, J. Carvalho calcula para la hidroeléctrica de Belo Monte (factor de uso de 40%) R$ 39/MWh, e, para Santo Antonio y Jirau (factor de uso de 50%), R$77/M.
Está bien recordar que los valores de costos para la opción nuclear aquí mencionados no incluyen el descomisionamento del reactor (algunos especialistas afirman que será de cerca de 50% de aquellos de la instalación) y el de la contención del despojo nuclear (basura), que nadie es capaz de adivinar. Todo eso queda para nuestros hijos, nietos y las próximas 50 generaciones pagaren.

El Estadão (periódico “O Estado de São Paulo”) salió hoy con una maravillosa primicia y, gracias, muy bien publicado, tanto en la edición prensada como en la electrónica, que está muchísimo mejor, pues hay pistas para el lector sobre como reciclar la basura de casa.
La cuestión aquí en São Paulo está grave, gravísima. El paulista aumentó la producción de basura vertiginosamente - de 200 g/día en 1997 para 800 g/día actualmente - y, claro, los aterros no logran recibir este volumen. La CETESB (Compañía de Tecnología de Saneamiento Ambiental) desencadenó, ayer, una acción que va a prohibir los aterros de 67 municipios de São Paulo - 1,1 millón de personas. Son basureros que no se actualizaron y funcionan de la misma manera desde los años 80. Toneladas de residuos son apilados precariamente, próximas a ríos y áreas residenciales. Detalle: en la mayor parte de estos municipios, no hay coleta selectiva o reciclaje, según el gobierno estadual.
De un lado, un órgano de gobierno haciendo su parte magistralmente. Del otro, los municipios gritan que el gobierno les obliga a usar los servicios de aterros particulares - que son eficientes, cubren la basura, saben manejar, hacen tratamiento de la grasa y, incluso, nos dice parte de la apuración, ya hay planes para usar la basura para producir energía eléctrica.
Los alcaides con aterros multados o a punto de ser impedidos reclaman de “persecución” de gobierno y argumentan que la acción de la Cetesb favorece los 21 aterros particulares en funcionamiento en el Estado. El gobierno rebate e dice haber repasado R$ 8 millones a 70 municipios, solamente en este año, para mejorías en basureros.
Otros 55 municipios con aterros “inadecuados” en 2007 mejoraron la clasificación – están entre “adecuados” y “controlados”. Para eso, realizaron mejorías como la adopción de reciclaje y de nuevas estaciones de transbordo. El número de aterros en malas condiciones, con todo, puede ser mayor, una vez que los 508 municipios que obtuvieron IQR superior a 6 en 2007 no fueron reevaluados en el mes pasado. A lo todo, São Paulo contaba con 332 aterros clasificados como “adecuados” en noviembre - 51,8% das 645 ciudades paulistas.
No voy a desmenuzar el tema aquí, que no cabe. Id a leer todo que vale la pena. Y os dejo a todos con algunos otros toques de reciclaje:
1. Para reciclar nadie necesita separar todo del todo. Separe el reciclable del no reciclable y ya está.
2. Aquí en São Paulo la coleta selectiva funciona. No funciona muy bien, hay algunas irregularidades en el servicio público. Uno que no es atendido por alguna cooperativa que participa del servicio público siempre puede tomar la cosa en sus manos y llevar los reciclables a puestos de coleta. Están disponibles en parques y en la red de supermercados “Pão de Açúcar”. Use el Google en favor del medio ambiente - recicle su basura.
3. La gran tarea en el reciclaje, siempre, es saber lo que puede y lo que no puede. En la lista del “Estadão”, por ejemplo, pilas y baterías no pueden. PEEE. ERRADO! Pilas y baterías deben ser recicladas. Pero la entrega debe ser hecha en tiendas de teléfonos móviles y, pronto, todos los lugares que vendan pilas serán obligados a recoger este material.
4. Practique reducir junto con el reciclaje. Preferir alimentos a granel en vez de bandejitas; usar sacos retornables - como la hermosa de Ecoblogs -; evitar los envases desnecesarios. Aprovecha los SACs (Servicios de Atendimiento al Consumidor) de las empresas y haz valer la consciencia. Dicen que escuchan, vale la pena hablar.
Haré una búsqueda más intensa del tema y vuelvo pronto. Por hora, acordad: es necesario limpiar nuestra basura también. Cabe pensar en eso antes de apretar confirma el domingo, no?
Foto: Aterro sanitário de Tullamarine, Australia, foto del Flickr de mugley